El encuentro reunió a jefes de Estado y de gobierno de varios continentes, incluyendo a España, Brasil, Colombia, Sudáfrica y México. Por Argentina asistió el gobernador Axel Kicillof.
En Barcelona se llevó a cabo una cumbre de líderes políticos que se autodenominan progresistas. El evento contó con la participación de jefes de Estado y de gobierno de cuatro continentes, entre los que se encontraron el presidente del gobierno español, Pedro Sánchez; el mandatario brasileño, Lula da Silva; el colombiano, Gustavo Petro; el sudafricano, Cyril Ramaphosa; y la mexicana, Claudia Sheinbaum.
En representación de la Argentina asistió el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof. También participó el gobernador de Minnesota, Estados Unidos, Tim Walz, quien fue compañero de fórmula de la vicepresidenta Kamala Harris en las últimas elecciones presidenciales de ese país.
El encuentro tuvo como marco la discusión sobre el futuro y la promoción de ideas vinculadas a la justicia social, la inclusión y la igualdad. Los participantes intercambiaron visiones y propuestas bajo la bandera del progresismo.
El análisis de los resultados concretos de políticas inspiradas en estas ideas varía según las diferentes perspectivas y evaluaciones de cada país. En el caso argentino, los últimos años han estado marcados por debates intensos sobre el desempeño económico, los índices de pobreza, la inflación y la solidez institucional.
En un sistema democrático, la libre reunión y el debate de ideas son pilares fundamentales. Cumbres como esta forman parte del intercambio político global, donde diferentes corrientes presentan sus proyectos y evaluaciones para los desafíos contemporáneos.

