El nominado por Donald Trump para presidir el banco central de EE.UU. negó en una audiencia del Senado que fuera a ser un «títere» del presidente y enfatizó la importancia de la autonomía de la institución.
Kevin Warsh, nominado por el presidente Donald Trump para encabezar la Reserva Federal (Fed), afirmó que actuará de manera independiente si es confirmado en el cargo. «Me siento honrado de que el presidente me haya nominado para el cargo, y seré un actor independiente si soy confirmado como presidente de la Reserva Federal», declaró Warsh el martes durante una audiencia ante el Comité Bancario del Senado.
Sus declaraciones fueron en respuesta a una pregunta del senador John Kennedy, quien le consultó si sería un «títere» del presidente. «Absolutamente no», contestó Warsh de manera tajante. El nominado añadió que Trump nunca le ha pedido que se comprometa con ninguna decisión específica sobre las tasas de interés.
En su declaración inicial, Warsh se centró en la importancia de la independencia del organismo. En los últimos meses, han crecido las preocupaciones sobre la capacidad futura del banco central estadounidense para fijar las tasas sin influencia política, luego de que Trump presionara reiteradamente para que se redujeran de forma agresiva.
El contexto actual incluye comentarios públicos del expresidente, su intento de destituir a la gobernadora Lisa Cook y una investigación del Departamento de Justicia que, según el actual presidente de la Fed, Jerome Powell, fue iniciada como pretexto porque el organismo no había bajado las tasas lo suficiente. Estos eventos han intensificado los debates sobre la posible influencia política sobre la Fed.
Históricamente, la Reserva Federal ha protegido cuidadosamente su independencia. Diversos estudios económicos señalan que los países cuyos bancos centrales operan sin interferencia política suelen tener precios más estables y mejores resultados económicos a largo plazo.

